La Academia Nacional de Medicina observa con preocupación la actual situación del sistema científico argentino, especialmente con referencia a los investigadores y al CONICET que es el órgano del Estado encargado de la promoción de la ciencia y de la tecnología del país. Su función es clara y fundamental, especialmente en lo que hace a la formación de nuevos investigadores, el mantenimiento de la carrera del investigador y de las unidades funcionales. En consecuencia, se lo debe mantener y, además, se le debe dar la autonomía y el presupuesto necesarios para que cumpla sus funciones específicas con eficiencia. Al respecto, la Academia Nacional de Medicina comparte los principios básicos que diferentes sectores de la comunidad científica han sustentado por diferentes medios de expresión en la actual emergencia. Parece oportuno reiterar las palabras de Bernardo A. Houssay, Premio Nobel y creador del CONICET, según las cuales "La formación de investigadores es condición sine qua non para el adelanto de la humanidad. Un país no es una gran nación si no forma y cuida a sus hombres de ciencia que realizan investigación original".

28 de julio de 2000

 
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